domingo, 30 de septiembre de 2007

Un simple comentario sobre la reforma educativa en secundarias

Lo que puedo comentar de la reforma en mi nivel.
A diario escucho hablar de la reforma en la educación secundaria, que existen algunas bondades, que ya existen programas, que se está dando la capacitación adecuada, que parte de ello es el equipamiento de aulas de eciclomedia, que los contenidos fueron condensados y que no son los que deberían ser, que existen escuelas que se están piloteando para tercer grado, y personalmente me cuestiono y quisiera que alguien me explicara si esta reforma es únicamente para escuelas secundarias técnicas y generales, si el Sistema Educativo Nacional; no contempla a la educación Telesecundaria como parte de este nivel de educación, por que tal pareciera que no, al ver que esta está al margen de toda capacitación, que no hay suficientes materiales, en primero y en segundo, que son los dos años que trabaja la reforma sólo se trabaja con cuatro libros que son: español, matemáticas, geografía y ciencias énfasis en biología y física, y las otras asignaturas se están trabajando que con apuntes que se han suministrado en la actualidad, da tristeza saber que existe una asignatura estatal y a la fecha no queda aún claro que se manejará en telesecundaria, y no nada más esa asignatura existe una llamada tutoría y por el mismo rumbo lo que deja bien claro que estos recursos proporcionados no son los suficientes para sacar adelante esa reforma que se dice está dando resultados satisfactorios.
Un aspecto más que cuestionaría sería el material que para capacitación existe, el cual no proporciona la información suficiente para el manejo adecuado de los libros proporcionados, aunque es cierto que puede existir bondades, estas se pierden cuando quien usa el material no tiene la idea el por qué ahora si se dice que el ciclo escolar es de 200 días hábiles los contenidos de los libros, sólo manejan 123 sesiones de clase y las otras 77 para qué son, serán acaso para repasar y ese material se va a proporcionar o el docente lo tendrá que diseñar, sólo recordemos que un docente es el que imparte todas las asignaturas en la telesecunaria y que no es especialista de cada una de las asignaturas que maneja la currícula, y que es por ello que lo que era antes la unidad central de telesecundaria, elaboraba y distribuía los materiales en el nivel, esa unidad o comisión en la actualidad si cuenta con los especialistas en cada una de las asignaturas, que son los encargados de el diseño de los materiales propios de la modalidad.
Otro aspecto más es el equipamiento informático que se suponía abarcaría a todas las escuelas telesecundarias, y me refiero en específico al programa de enciclomedia, que fue instalada en los salones destinados a primer grado y que según el software traería contenidos para primero, segundo y tercero según fuera avanzando la reforma, sólo se instaló sin dar la capacitación necesaria a los docentes para su manejo adecuado, pues el uso de ella en la actualidad deja mucho que desear el que la utiliza, pues encontramos escuelas donde desde su instalación el equipo estaba dañado y me pregunto a esto se le puede llamar reforma, en lo personal creo que para que funcione a lo que le han dado el nombre de reforma y saber verdaderamente si tiene bondades o no , primero deben de proporcionar los materiales indispensables para que se pueda trabajar como es, así como la suficiente capacitación necesaria para el manejo de esos materiales que se proporcionarían, luego hasta entonces tendría los elementos necesarios para decir si es buena o no la reforma, por lo que a contenidos se refiere no encuentro ningún indicio de reforma en ellos, a lo mejor pudiera ser y no me he dado cuenta aún que se encuentra en el cambio de color, pues antes eran en blanco y negro, disculpe usted mi ignorancia.

sábado, 22 de septiembre de 2007

HACIA UNA NUEVA CULTURA PROFESIONAL.

LA PROFESIONALIZACIÓN DE LA FUNCIÓN DOCENTE

HACIA UNA NUEVA CULTURA PROFESIONAL.

Cuántas veces el trabajo que se desempeña en cada uno de los diferentes campos donde se labora demerita o acrecenta la palabra profesión, quién y de acuerdo a quién establece las bases para acreditar o desacreditar a un profesional, cuando las condiciones de el contexto no son las propicias, y las características de quien ejerce y de quien califica o determina son muy diferentes, entonces cómo establecer al menos el adecuado significado de profesión.

Al analizar lo que Francisco Imbernón escribe respecto a lo anterior y trasladándolo a la profesión magisterial, resulta un poco incierto creer que la labor docente no sea considerada como una profesión, y aún más cuando el propio docente es el que no se considera un profesional de la educación, al caer en este juego vacilante de cierta forma demerita la concepción que la sociedad tiene de él.

Asumir una cultura profesional desde el ámbito educativo, equivaldría a otorgarle al docente un grado de autonomía, de democracia y control, y sobre todo de responsabilidad, algo difícil de concebir en la realidad, sería como si el estado cediera en plenitud la facultad al docente para ejercer la profesión de tal manera que perdería el control de los fines establecidos de acuerdo a las políticas establecidas por cada gobierno.

Al parecer la labor docente pierde el grado de profesionalización, cuando esta va encaminada a formar individuos con valores en un contexto de democracia, y la actividad laboral es de carácter social, cosa que debería acrecentar en todo caso esa profesionalización, pues de acuerdo al grado de dificultad con el que se presenta y resuelve esa problemática tan particular hace más profesional al docente, y más si lo ubicamos en las comunidades apartadas en donde a demás de docente juega otros roles y de cierta manera ayuda a resolver las problemáticas que se le presentan.

En términos generales se puede afirmar que la profesionalización en la educación es una realidad, por siempre el docente a organizado su labor, de tal forma que a llegado a dominar sus capacidades y habilidades especiales necesarias que lo hacen competente para desempeñar su quehacer pedagógico, aún si la suficiente información ha decidido a internarse en el mundo de la tecnología necesaria en la actualidad para mejorar los procesos educativos, lo que lo pone en el escenario de competir entre sus iguales en iguales condiciones, desafortunadamente se ha caído en el de comparar sistemas educativos con características diferentes y por ende en contextos diferentes, lo que demerita de alguna forma la manera en que es concebido el docente, ya lo menciona Imbernón, el docente se considera a sí mismo a penas un semiprofesional de la educación.

Pero sería bueno cuestionar, si el contexto donde se desenvuelven los profesores, las condiciones políticas, económicas y culturales son las que determinan el grado de profesionalización y estas mismas acuñan el término profesión, entonces cuales son los verdaderos parámetros establecidos y cual es la definición correcta que se le debe asignar al docente “profesional de la educación”, o simplemente docente, en este marco veamos lo que Appel (1986) nos alerta al respecto; dice que esta retórica puede conducir a un proceso de paulatina tecnificación de la enseñanza, y que la creciente proletarización del profesorado puede ser identificada erróneamente como un símbolo del incremento del profesionalismo, ya que se puede identificar erróneamente profesionalismo con aspectos técnicos de intervención producidos externamente a la práctica. Un argumento similar defiende Fernández Enguita (1991) al señalar el cambio (en la forma pero no tanto en el fondo) que se ha producido en el lenguaje de la enseñanza, al pasar de denominar al profesorado como trabajadores de la enseñanza a hacerlo como profesionales de la educación. También en esta línea encontramos una interesante y reciente aportación de Burbules y Densmore (1992) en la que cuestionan la profesionalización de la docencia, ya que «la profesionalización de los enseñantes pone de relieve algunas cuestiones pero encubre otras; es contradictoria y ambivalente en su llamamiento», o todo lo anterior sólo sirve para seguir aumentando el grado de burocratización tan arraigado en los sistemas educativos de algunos países.

El concepto profesional de la educación connota privilegio, superioridad en el trabajo, status especial, y sobre todo responsabilidad en los procesos, que sin duda ayudaría a crear una verdadera democracia y la terminación de los procesos burocráticos tan marcados en la educación, se estarían dando los principales pasos a crear una verdadera cultura profesional en los maestros, que favorecería en el docente la constante formación permanente que reforzaría sin dejar a duda las adecuadas prácticas docentes que aquilatarían de una manera determinante el término profesional de la educación y que harían verdaderos los acuerdos de Jomtiem (Tailandia 1990) «el progreso de la educación depende en gran medida de la formación y de la competencia del profesorado, como también de las cualidades humanas, pedagógicas y profesionales de cada educador» (Mayor, 1992).

Regresando al término de profesional de la educación, sería nuevamente cuestionado por diferentes autores al servicio de la burocracia y de los intereses mismos de los grupos posesionados en el poder, por lo que el docente debe tener presente que si quiere ser un profesional de la educación no debe mecanizar la educación y ser verdadero selectivo a la hora de seleccionar y aplicar las estrategias de enseñanza, a la hora de decidir el que, el cuando y el como enseñar (Mitchell y Kerchner 1983).

En ese tenor de profesionalización hace necesario que los docentes asuman verdaderamente la cultura profesional, que fortalezca los espacios de reflexión, tanto individual como colectiva de los procesos educativos necesarios que originen la verdadera democracia en las aulas y fortalezcan la autonomía, que a la postre nos dará el sendero a recorrer y que nos llevará a valorar la función docente tan demeritada en nuestros tiempos.

martes, 4 de septiembre de 2007

LAS REPERCUSIONES CULTURALES Y EDUCATIVAS DEL TLC DESPUÉS DE MÁS DE 10 AÑOS DE SU FIRMA

En un estudio previo sobre las consecuencias del TLC en educación (Safa y Nivón 1993), se puede señalar dos riesgos que pesan sobre la educación superior en México. El primero se deriva de las asimetrías y debilidades del sistema de educación superior tanto internas como con relación al sistema estadounidense o de Canadá. El segundo consistía en que bajo el rubro “servicios” del TLC se colaran intereses ajenos al desarrollo de la educación superior en México.
Diez años después estos temores se manifiestan claramente. Se pueden considerar cuatro modalidades de intercambio educativo comercial (Hirtt, 2000). La primera y más importante es el consumo directo en el extranjero, mismo que la Organización Mundial de Comercio considera un “bien de exportación”. El monto actual de este comercio asciende en el mundo a 27 mil millones de dólares de los que los Estados Unidos administran la cuarta parte (idem). México participa de este mercado muy activamente: durante el segundo lustro de los años noventa mantuvo, a través del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, un promedio de 3616 becarios en el extranjero, para los cuales dedicó en 1998, último dato disponible, el 21.3% de su presupuesto tota
l.
Otra modalidad con varios años de desarrollarse en México, es “la presencia comercial” de instituciones extranjeras localizadas en el territorio nacional. Los colegios para las comunidades extranjeras de gran movilidad fueron las primeras expresiones de esta experiencia. El Liceo Francés, el Colegio Alemán, el Colegio Americano otorgaban a sus alumnos la acreditación mexicana y el bachillerato de algún país extranjero. A nivel Universitario esta experiencia la inició la Universidad de las Américas con el mismo sistema de acreditación simultánea.
La tercera experiencia, de gran crecimiento en la actualidad, es el suministro de servicios a través de discos compactos, Internet y educación a distancia. Existen varios ejemplos en este sentido, que se combinan con la acreditación compartida de los grados entre instituciones mexicanas y extranjeras, por ejemplo, un posgrado en filosofía otorgado entre la Universidad Autónoma Metropolitana de México y la Universidad Nacional de Educación a Distancia de España. La clave de esta modalidad es la flexibilización de las normativas nacionales para aceptar la acreditación obtenida de este modo. La última modalidad consiste en la presencia física de profesorado extranjero, para el que comúnmente se solicita la supresión de los obstáculos de migración y trabajo.
Aunque formalmente el TLC no contenía acuerdos de contenido cultural o educativo, es claro que un proceso de integración de esta naturaleza iba a imponer acuerdos en prácticamente todas las áreas de la vida socia
l. A partir de 1994, se comenzó a plantear la necesidad de formalizar un acuerdo semejante al acuerdo comercial pero relativo a los campos de la cultura, la educación, y la integración académica. Sin embargo han sido universidades privadas las que han avanzado más en esa materia y es aquí en donde se corren los riesgos más notables. Voy a señalar algunos ejemplos:
· La Pacific Western University, con sede en Hawai, es una universidad especializada en educación no presencial o a distancia. Actualmente tiene oficinas en Argentina, México, Malasia y otros países. En México dos “concesionarios” ofrecen el servicio a través de internet. En realidad la Pacific Western University no imparte cursos, ni siquiera con programas de estudio, sino fabrica uno ad hoc para a cada alumno de acuerdo a su experiencia profesional. La calidad académica de esta universidad es dudosa. En la información que ella misma proporciona a través de la red dice: “La Universidad Occidental "Pacífica está incorporada en el estado de Hawaii y confierelos grados de Maestría y Doctorado a estudiantes que han reunido los requisitos de la graduación de la Universidad. La universidad no es acreditada por agencia o asociación reconocida por el comisionado de educación de los Estados Unidos.
· Este mismo camino lo están siguiendo otras universidades. La Atlantic International University ofrece diplomas de grado y posgrado certificados por el estado de Florida a través de la revalidación de la experiencia académica y profesiona
l.
· Una versión diferente es el caso de la Sylvan International Universitie
s. consorcio fundado en 1999 y que ha comprado la Universidad del Valle de México, una universidad privada de más de 40 años de existencia y en la actualidad tiene 14 campus y 25 mil alumnos. También se ha hecho con Universidad de las Américas de Chile, Les Roches Hotel Managament School de Swuitzerland y la Universidad Europea de Madrid. En total suman 50 mil alumnos y el conjunto constituye la Red Global de Universidades, la cual trata de ofrecer una educación reconocible de denominan Sello Sylvan: “Esto combina relevancia, calidad satisfacción y la aplicación de tecnología innovadora para ofrecer a los estudiantes una rica y conocida experiencia de aprendizaje. El acercamiento incluye un énfasis adelante: La Habilidad del Inglés-idioma, Tecnología de Información y Planes de estudios Internacionalmente Reconocidos. Aunque este último ejemplo no puede ser sospechoso de fraude académico, si muestra la tendencia mundial a ver la educación como un servicio con características estandarizadas que poco a poco dejan de responder a las condiciones sociales locales.
El sistema de educación superior público está resintiendo la presión generada por este nuevo modelo educativo. Por una parte, al acreditar habilidades profesionales, programas como éstos ofrecen el atractivo de vender una calificación académica amparada por un diploma de una institución de los Estados Unidos, sin necesidad de traslados ni de obligar al estudiante a llevar un programa presencial. Adicionalmente, profesores de alto nivel al servicio de la educación pública, pero con salarios insuficientes, pueden emigrar hacia estos sistemas mejor remunerados y aparentemente más prestigiosos.
El problema no se resuelve oponiéndose a la implantación de estos sistemas. De hecho, tanto el Tratado de Libre Comercio que vincula a México con Canadá y los Estados Unidos en el aspecto comercial, como el GAT
T, contienen la disposición de eliminar los obstáculos al libre desempeño de las empresas educativas externas en territorio nacional. El resultado está siendo una mayor influencia canadiense y principalmente norteamericana pues las empresas de los países socios reciben trato de conacionales. En el terreno de la prestación de servicios educativos las empresas de estos países aspiran a que se eliminen los impedimentos legales a la libre acción privada sobre todo en educación superior. En los hechos los convenios de servicios pueden llegar a la eliminación de cualquier obstáculo hasta llegar a la uniformidad global en materia educativa. No es imposible en el corto plazo que se constituya un sector educativo supranacional, conformado por profesores especialistas y por alumnos vinculados al sector trasnacional que carezcan de referentes de identidad propios en materia de educación y servicio social.
Aunque muchos sectores interesados en el desarrollo de un sistema nacional comprometido con las necesidades del país opinan que las autoridades mexicanas deben oponerse al desarrollo de estas experiencias, poco se logrará con esta postura. Más bien ha sucedido que los organismos responsables de la política de educación superior han tendido a imitar estas prácticas bajo el lineamiento de una mayor vinculación con la industria y el mercado laboral, acercándonos en los hechos al modelo americano.
Las políticas del Banco Mundial son otro instrumento de definición extranacional de las políticas educativas. Los últimos lineamientos en esta materia ponen énfasis excesivo en el desarrollo de tecnología educativa más que en la capacitación del personal docente. La apuesta es que la educación a distancia, basada en la televisión y las nuevas tecnologías, será la clave para la superación del déficit en esta materia. Un ejemplo interesante es el sistema de Telesecundaria en México el cual tiene una matrícula de 1.07 millones, equivalente al 20% de la matrícula total del nivel secundaria en el país. El sistema tiene una tasa de crecimiento más alta que el sistema tradicional. En la década de los noventa la matricula nacional a nivel secundaria creció 25.6%, mientras la de las telesecundarias lo hizo 73%. En la actualidad cuenta con 14,704 planteles y 46156 profesores. Lo más interesante de ese sistema es sostenerse en tecnología satelital, por lo que su influencia alcanza al área centroamericana, donde cuenta con 500 planteles afiliados en las áreas rurales con un total de 23,400 alumno
s.
Otro efecto de la globalización en materia educativa es la gran influencia de las redes informáticas en la docencia y la investigación. En la actualidad es posible consultar los programas detallados de cualquier asignatura de educación superior a través de la red. Esta facilidad puede ser un apoyo importante para el docente y el alumno pero tiene el riesgo de su unilateralidad. Al dominar la información en la red, el sistema docente impone modelos que pueden derivar en una homogeneidad no deseable y en falta de interactividad entre todos los interesados en el modelo educativo. De este modo, la aparente democratización académica significa en los hechos capacidad de dominio para quien produce y maneja la información.
Una influencia última de la globalización en el desarrollo de la educación superior es la extensión del paradigma consistente en apreciar en ella sólo un factor de capital y no un instrumento de igualación social. Si la importancia de la educación superior es obsequiar a quienes la reciben un valor que van a realizar a futuro, entonces la educación se convierte en un servicio que básicamente debe ser financiado por los interesados en recibirla. Esta doctrina está influyendo las políticas públicas en materia de educación superior al tender a despojar a la educación universitaria de su sentido democrático para dejarla como un simple instrumento de compravent
a.
Es innegable que las posibilidades de abstraernos de las influencias de la globalización en éste como en otros campos de la vida social supondrían volver a comunidades autárquicas y aisladas. La historia de la globalización pudo eventualmente haberse pensado, de acuerdo con Gurvitch, como un proceso de “integración, en un macrocosmo, de agrupaciones particulares o microcosmo de formas de sociabilidad en equilibrio móvil, equilibrio en el que las fuerzas centrípetas, predominan sobre las fuerzas centrífugas
, sin embargo, luego de la caída del socialismo y con la victoria de uno de los bloques que enfrentaron al mundo, la globalización debe ser considerada como el desarrollo de un proceso de dominación basado en la imposición de políticas económicas de libre mercado y en la extensión de modelos culturales de masas emitidos desde pocos núcleos internacionales.
La globalización económica es entonces un modelo que frena el proceso de construcción de una ciudadanía universal reduciendo el papel de los habitantes del planeta a meros consumidores. Su gran riesgo es que al debilitarse lo público, los grandes organismos trasnacionales han asumido actitudes paraestatales. Son ellos los que dictan normas ecológicas o criterios de calidad que traspasan los límites de los estados tradicionale
s.
Las políticas culturales de México se ven enfrentadas a la urgencia de reivindicar la esfera pública sobre los intereses privados. El sector del cine, por ejemplo, se rige bajo la Ley Federal de Cinematografía, reformada en enero de 1999. Aunque el reglamento con el que se aplicará de la ley ya está aprobado por las cámaras, a la fecha sigue sin expedirse por parte de la Presidencia de la República. En la prensa trascendieron los puntos que por falta de acuerdo impiden la aprobación del ordenamiento legal: el doblaje, el 10% de tiempo de pantalla para el cine mexicano, la garantía de estreno (artículo 19), así como el Fondo de Inversión y Estímulos al Cine. Tal vez el reto más imponente que enfrentan en la actualidad las políticas culturales en época de integración multinacional sea el de mantener su aliento democrático en medio de un clima de grosero consumismo. La reivindicación de lo público supone a la vez el apoyo a la construcción de la ciudadanía activa y participativa. Los acuerdos comerciales han privilegiado al consumidor sobre el ciudadano. Es el momento de hacer de los procesos de globalización apoyos a la reivindicación de los principios de igualdad y reconocimiento que supone democracia moderna.
En conclusión, el terreno del desarrollo educativo, los resultados de la liberalización son realmente significativos.
Después de 10 años del TLC, la educación mexicana sigue arrastrando sus carencias tradicionales en cuanto a cobertura, calidad, descentralización, deserción escolar, etc. Se advierten, por el contrario, especialmente en la educación superior, un estancamiento de los recursos públicos destinados a esta un deterioro del promedio de la calidad educativa debido principalmente a la oferta incontrolada de titulaciones al paso, una cierta tendencia a la “industrialización” (privatizacón) del servicio educativo, una menor atención de las necesidades del entorno local tanto en la formación de profesionales como en priorización de temas de investigación, un menor interés por incorporar los saberes de la propia cultura o de culturas afines, y, finalmente pero no en último lugar, un descuido por parte de los centros de educación superior de su tradicional condición de instituciones de referencia del conocimiento y de espacios de encuentro entre corrientes del pensamiento y de exploración científica y tecnológica.

Hay que decir, no obstante, que no todo es negativo en este nuevo escenario en gestación.
La inversión en educación gana en racionalización, la oferta educativa se vuelve funcional a las necesidades de la demanda laboral, se difunde la cultura de la calidad y ésta se mide en estándares internacionales, mejora la relación entre el mundo educativo y el de la producción, aumenta, se diversifica, flexibiliza y descentraliza la oferta educativa, etc.
Bibliografía:
BRUNNER, José Joaquín (1992) América Latina: cultura y modernidad, México, Grijalbo, CNCA,
GARCÍA CANCLINI, Néstor, ed. (1987) Políticas culturales en América Latina, México, Grijalbo.
MATTELART Armand (2000) Historia de la utopía planetaria. De la ciudad profética a la sociedad global, Barcelona, Paidós.
MATO, Daniel (2001) “Complejos Transnacionales de Producción Cultural: Actores Globales, Organizaciones Indígenas y Profesionales Intermediarios en la Producción Social de Representaciones de Identidades” Coloquio Internacional “Cultura Popular en el siglo XXI” Cátedra Ernesto de Martino, Departamento de Antropología, UAM-I, México DF, 9 al 11 de octubre.

martes, 21 de agosto de 2007

Buscando una nueva escuela mexicana

Nueva Escuela Mexicana.
Estrategias De Innovación y Cambio En La Política Educativa
El nuevo rumbo que se ha pretendido dar a la escuela mexicana en los últimos años ha dejado mucho que desear, se ha venido observamos una política educativa falta de verdaderos pilares que sustenten el desarrollo económico, político y social del pueblo mexicano, al que pretenden involucrarnos y que de un modo repentino hemos incursionado por iniciativa del propio gobierno con tendencias neoliberalitas, y por las mismas presiones que los organismos internacionales han impuesto a nuestro país como requisito para poder incursionar en los países desarrollados, desafortunadamente nos hemos visto envueltos en economías de mercado que no nos han sacado de ningún apuro y que si ha marcado una brecha suficientemente marcada entre pobres y ricos,
La política nacional ha emprendido acciones ha desaparecer esta brecha, tales como lograr la justicia y la equidad, impulsar la gestión institucional del sistema, las cuales no han sido suficientes para lograr trasformarlo, o por lo menos a la fecha no ha alcanzado a abatir, tal pareciera que estos no empatan con lo verdaderamente realizado en el campo de acción, debe de establecerse una verdadera vinculación entre lo que se realiza y lo que se proyecta, establecer objetivos y políticas coherentes con la cruda realidad de quien menos tiene, no se puede buscar calidad educativa cuando no existe calidad de vida.
Es cierto que la política social ha implementado un sin fin de programas tendientes a resolver este problema, más no han sido suficientes y adecuados, el verdadero problema no se ha atacado de raíz, y esto se refleja en los logros educativos que no son los que se esperan, el verdadero problema desde mi punto muy particular se encuentra enmarcado dentro del mismo Artículo Tercero Constitucional, y me refiero a lo que expresa referente a que la educación debe ser laica gratuita y obligatoria, y es a esta última palabra a la que me refiero, no puede ser obligatoria, cuando no existe ningún organismo o dependencia que verdaderamente le de seguimiento y aplique la obligatoriedad de manera eficiente, así mismo, se debe establecer un programa de atención a las clases más desprotegidas que alienten tanto a niños, jóvenes, padres de familia y docentes a que se involucren de manera directa en el proceso educativo, y cuando esto ocurra estaremos en posibilidades de poder afirmar que iniciará a surgir una nueva escuela mexicana.
Establecer una nueva escuela mexicana no es fácil, más no imposible, para iniciar a hacerlo se debe de explotar las potencialidades que tanto los gobiernos federal, estatal y municipal son capaces de inyectar y de operar desde el punto que a cada quien le concierne, establecer una educación basada en principios y valores, valores tan ausentes en las conductas observables de los alumnos, capaz de promover la democracia con el apego en la justicia con instituciones sólidas y legitimas, con propuestas de mejora para todos y no sólo para unos cuantos, y sobre todo creíbles.
La nueva escuela mexicana que se pretende construir, debe estar enfocada a abatir el rezago educativo existente en nuestro país, que forme ciudadanos responsables y concientes de las necesidades de desarrollo que requiere nuestra nación, y sobre todo alcanzar la calidad educativa tan buscada, entendida esta como la de encontrar la satisfacción de las necesidades apremiantes, en cuanto a calidad de vida y desarrollo sustentable de nuestro país, sin tener que atentar contra la misma naturaleza e integridad humana.
El logro de vincular todas las acciones encaminadas a resolver la problemática educativa, nos dará la pauta de progreso, con políticas de estado, no de partido, con estrategias bien definidas dentro de las aulas, y con una verdadera reforma educativa basada en la preparación de sus docentes y acorde a las necesidades del país y de su desarrollo, y sobre todo con una transparencia que no deje la menor dudad de su funcionalidad, mediante una rendición de cuentas en tiempo y forma, con un plan de educación bien estructurado que contemple lo que le hace falta y requiere el país, donde los próximos profesionistas encuentren suficientes fuentes de empleo acordes a su preparación, y que controle la oferta y la demanda de profesiones, un plan de acción que contemple el desarrollo sustentable del país.

lunes, 30 de julio de 2007

Creer que se puede

¿Y POR QUÉ A LA TECNOLOGÍA? a propósito de esta página.

Quizás uno de los principales miedos del ser humano es encontrarse en un mundo que es desconocido par él, la incertidumbre de creer que lo desconocido lo alejará de toda posibilidad de desarrollarse, no debe ser una barrera, mejor dicho debe ser un reto que nos lleve a proponernos metas alcanzables, tales como superarnos y con ello lograr triunfar, vencer los posibles obstáculos tales como temor y miedo a incursionar a ese mundo que creemos desconocido, lo anterior equivaldría a iniciar el camino al éxito, al triunfo y sobre todo a ser mejor persona, por suerte o por desgracia nos ha tocado vivir en este mundo y en este momento, donde la tecnología avanza a pasos agigantados, y tal pareciera que esta nos supera, pero sería bueno recordar que el hombre es quien la ha creado por tanto es quien la manipula, por ello no debemos de aislarnos, de rehuir y negarnos a enfrentarnos al manejo de la tecnología, vamos, ni siquiera pensar que no podemos, solo basta analizar un pequeño que le damos un juguete basado en tecnología digital, en un principio puede ser atractivo o no para él, pero que de acuerdo a su curiosidad lo va mirar y después de un tiempo lo va a manipular, sólo recordemos la regla no le digas no lo toques por que lo vas a desbaratar, frase que llega a marcar la diferencia, pues es más fácil escudarse en esas palabras que buscar aprender de ella, esta frase tal vez sea la causa de que tengamos miedo el de explorar lo desconocido o quizás puede llegar a ser el conformismo de cada persona lo que no deja que incursione en ese mundo que cada día es más indispensable para alcanzar forjar un triunfo y ser un exitoso que deambula por esta vida. Pero ello se requiere coraje, ánimo de hacer las cosas y sobre todo querer hacerlas y hacerlas, me supongo de de ahí viene la frase "querer es poder". Algo similar me ha ocurrido al escribir estas notas por vez primera en esta página, no se que pueda pasar al cerrarla, ¿estaré dando esos pasos que se mencionan arriba? o ¿sólo me conformaré con haber realizado este escrito?, bueno lo dejaremos al tiempo.